"Ante el papel blanco tiemblo como el muchacho ante la mujer desnuda."

Fernando González.

7 de julio de 2019

Epifanía número uno

"Potente cual marejada fue su amor
la playa de mi cariño la arrasó"
Roberto Roena

I

Soñaba con recurrencia
que besaba a la bella muerta,
y luego masajeaba los pies
maltratados de la fea secretaria,
en ocasiones entraba a hurtadillas
al convento y espiaba a la monja
cuando cambiaba su hábito
por las prendas para aeróbicos.
Desde entonces, cada noche
he deseado dormir con la quinceañera
y la rojiza puta para alcanzar
la eternidad que hay
en la brevedad de un amor libre.

II

Recorrías las calles ya conocidas
mientras vacilante yo te acompañaba
sin saber a dónde ibas ni
qué era lo que querías

El gracioso cantante recitó
a tus espaldas una incoherente melodía,
mientras la libertad y la sinceridad
coqueteaban descaradas con el amor.

Entre juego, baile y risa,
en el salón del gran espejo,
vertiste tu deliciosa miel
con cadetes movimientos.

Y ahora se me devela con nostalgia,
en estos recuerdos que saben a humo,
que mi corazón rebozó
cada noche de felicidad.

III

Allí en lo profundo,
las cosas no dichas
inundan el alma.

El recipiente desbordado
reclama que discurran
las verdades en líneas.

Para que lo no dicho
se atisbe entre los renglones
de las palabras dichas.

Y los sentimientos apresados
en lo hondo de mi espíritu
salgan a tu encuentro

Recuerdo Amarillo
(Apéndice)

Aquella negra minina,
Arrecha y seductora,
se siente tan segura
dormida en la ventana.

Pero la actriz más perra
regresa tan hambrienta
que asalta con desferra
la comida de la gata.

Fue divertido atacar,
en perruno pasatiempo
con el pollo a Bolívar,
en los momentos sin tiempo.